Wednesday, July 05, 2006

99ºC

Es la temperatura de ebullición del agua, en ese momento el agua sufre una transformación física y pasa de estado líquido a estado gaseoso, en un procesos conocido como evaporación, el producto final es vapor, el vapor de agua tiene muchas propiedades y usos, entre los usos están las máquinas de vapor, y los cuartos de vapor, también conocidos como saunas, en los saunas, se reúnen varias personas, generalmente hombres, para aprovechar sus propiedades terapéuticas, también es lugar de encuentro de más de uno que otro macho que degusta de la compañía masculina y que morbosea con relaciones grupales casuales. Una vez (¿o dos?) fui a uno, si, sin miedo a aceptarlo, así fue, creo que en esta vida hay que experimentar muchas cosas, yo decidí que esa era una. Esa vez fui con un amigo, el ya conocía como se bate el chocolate en esos asuntos, me llevó a uno que queda en sabana grande, era un viernes y quincena, el lugar estaba lleno, había de todo, tipos grandes, chiquitos, gordos, flaquitos, kilúos (grandes sin ser musculosos ni gordos), musculosos, bonitos y feos, iban y venían por el local, yo con una toallita que me dieron en la entrada, un trapito que me escogió el pana y que para cubrir mi cintura, sandalias y un candado. En el área de los lockers o casilleros, escogeos un par contiguo y nos desvestimos, y guardamos nuestras cosas en el casillero, y nos envolvemos en el trapito y atamos en nuestro cuello la llavecita del candado y me dice, sígueme y no te me despegues, porque te van a caer como zamuro a la carne. Entramos en una área brumosa separada de la fría por una cortina plástica, hacía calor, habían unos cuantos hombres apostados en la pared, desfile ante ellos como lo haría un ejemplar a ser seleccionado por algún comprador de carnes, yo flaco, pensaba: es una fortuna que no tenga un cuerpazo, porque me imagino que si así fuera, habrían saltado sobre mi.

El lugar era un laberinto, había rincones oscuros, otros iluminados, en alguno medianamente iluminado pude observar a dos tipos, uno sentado y otro arrodillado con la cabeza entre las piernas del otro, el que estaba sentado, tenia los ojos cerrados y la cara tensa y las manos sobre la cabeza del otro, que se movían o causaban un movimiento oscilante de la misma, entonces me di cuenta, entonces todo el ambiente se lleno de sexo, aquel hombre se lo estaba mamando y el otro "sufría" un enorme placer su cara lo decía. Más adelante, había un lugar mas oscuro y tres charlaban alegremente, mientras se tocaban sus masculinidades, y de vez en cuando se besaban, hasta que uno de ellos dice algo se inclina e introduce el pene de uno en su boca y se muestra receptivo a un tercero que, sin contemplaciones, se apuesta por detrás del que mama y lo penetra con decisión, un gemido, jadeos, excitación.
Mi amigo y yo seguimos caminando, el sigue interpretando su papel de guía turístico, me dice mosca aquí, hay dos lugares uno frió y el pasillo, vamos al frío primero le dije. Habían sillas plásticas, era muy oscuro, se oían hombres gimiendo vi un movimiento hacia el fondo, no distinguía mucho, así que decidí ir a ver, y ahí estaba un carajo, estaba siendo crucificado, bueno casi, tenía dos hombres a su lado cada uno lo acariciaba, y lamía sus tetillas, uno a sus pies se lo chupaba, el hombre era delgado y atractivo, con buen cuerpo, era sostenido por los que tenia a su costados, y parecía que no tenía fuerza ni voluntad sobre el control de su cuello y cabeza porque esta se movía de un lado a otro adelante y atrás y abría la boca, y gemía, habían muchas manos que lo acariciaban, un cuarto hombre alto y con muchos músculos, se coloca detrás de él, y lo levanta, y se aproxima, y ya no hay distancia, un corto grito, el hombre de rodillas sigue chupando, los apóstoles siguen sosteniéndolo y el verdugo lo está clavando por la espalda. Estuve apunto de abalanzarme y meterme en esa escena, era de lo más morboso que había visto, a pesar de la oscuridad, pero mi amigo me sujeta por la cintura y me lleva afuera, cuando caminábamos pone su mano entre mis piernas, y me doy cuenta que tenia una enorme erección, y mi amigo y yo nos aislamos un poco y nos acariciamos, el me está masturbando y yo a él, se sentía muy bien y por algún motivo, de repente, ya no éramos dos, sino tres, habían muchas manos en mi pene, y mis manos tocaron uno absolutamente desconocido, y por un momento creí que llegaría al final, pero el tercero fue más rápido, agradecido por el trío de pajazo, se despide dando una agarrón de pene como si de manos se tratara. Y le dije a mi amigo, ya creo que no puedo más y me llevo a un rincón oscuro y tuvimos sexo en un lugar oscuro caliente y húmedo, pero aun a la vista de otros, que pasaban y admiraban lo que hacíamos, hasta que por fin acabó mi sufrir. Así fue mi aventura en una sauna.

3 comments:

Noor! said...

cada dia me dejas bokiabierto con tus travesuras.. jijij

cuando uno va a un sauna asi.. salir vivo nunca y a salvo menos....

jiji

Anonymous said...

guao pata, asi q esa era la historia completa!! contarlo resulta muy morboso, pero estar ahi... no se no se. aunq esa crucifixión estaba de lo más erótica! yo con mucho gusto hubiera participado, más aún, m hubiera dejado crucificar...

yo tuve una experiencia tb en un sauna, pero no fue como esta, ni de lejos. sin duda q tu cuentas las cosas d una manera muuuy erotica, es como si te estuviera acompañando por el sauna!

muchas felicidades, sigue escribiendo sigueeeee!

PeliculasGay said...

Mucho calor, en todos los sentido...